Con la llegada del otoño, muchas personas sienten que les cuesta más levantarse, que tienen menos energía o que necesitan dormir más de lo habitual.
No siempre es casualidad. El cambio de estación trae consigo menos horas de luz, modificaciones en nuestras rutinas y una vuelta completa a los horarios laborales y personales. Todo ello puede influir en nuestro descanso y en cómo nos sentimos durante el día.
Entender qué factores pueden estar detrás de ese cansancio y adoptar algunos hábitos saludables puede ayudarnos a afrontar esta época con más energía y bienestar.
Tabla de contenidos
¿Por qué podemos sentir más cansancio en otoño?
Nuestro organismo sigue unos ritmos internos conocidos como ritmos circadianos, que regulan funciones como el sueño y la vigilia.
La luz natural es uno de los principales elementos que ayudan a sincronizar estos ritmos. Cuando los días empiezan a acortarse, nuestro cuerpo recibe menos horas de luz y puede necesitar un periodo de adaptación.
Además, septiembre y el comienzo del otoño suelen coincidir con otros cambios importantes:
- Recuperamos horarios más estrictos.
- Volvemos a madrugar.
- Aumentan las obligaciones laborales y personales.
- Cambiamos nuestras rutinas de descanso.
- Pasamos más tiempo en espacios interiores.
Todo ello puede hacer que durante algunas semanas percibamos más somnolencia, falta de energía o dificultad para concentrarnos.
¿Cómo puede afectar el cansancio en el trabajo?
Dormir mal o no descansar lo suficiente no solo influye en nuestro estado de ánimo.
Durante la jornada laboral, el cansancio puede afectar a la concentración, la capacidad de atención y el rendimiento en determinadas tareas.
Cuando la fatiga es importante, también puede aumentar la probabilidad de cometer errores, especialmente en trabajos que requieren un alto nivel de atención, conducción, manejo de maquinaria o toma de decisiones.
Por eso, cuidar el descanso también forma parte del cuidado de nuestra salud y de nuestro bienestar en el trabajo.
¿Qué podemos hacer para descansar mejor?
La llegada del otoño puede ser un buen momento para revisar nuestros hábitos y recuperar rutinas que favorezcan un sueño de mayor calidad.
1. Mantén horarios regulares
Intentar acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora ayuda al organismo a mantener una rutina estable.
Aunque durante el fin de semana podamos flexibilizar los horarios, evitar grandes diferencias puede facilitar que el lunes la vuelta a la rutina resulte menos difícil.
2. Aprovecha la luz natural
Siempre que sea posible, intenta exponerte a la luz natural durante el día, especialmente durante las primeras horas.
Salir a caminar, realizar parte del trayecto al trabajo a pie o simplemente aprovechar los descansos para estar unos minutos al aire libre puede ayudar a mantener nuestros ritmos diarios.
3. Reduce las pantallas antes de dormir
Móviles, ordenadores y otros dispositivos forman parte de nuestro día a día, pero utilizarlos hasta el último momento antes de acostarnos puede dificultar la desconexión.
Intentar reducir su uso durante el periodo previo al sueño puede ayudar a crear una rutina más relajada.
4. Mantente activo durante el día
La actividad física regular puede contribuir a mejorar el bienestar general y favorecer un mejor descanso.
No es necesario realizar entrenamientos intensos. Caminar, utilizar las escaleras o incorporar pequeñas pausas activas durante la jornada son formas sencillas de mantenernos en movimiento.
5. Cuida tu alimentación y tu hidratación
Una alimentación equilibrada también influye en cómo nos sentimos a lo largo del día.
Conviene evitar comidas muy copiosas antes de acostarse y moderar el consumo de sustancias estimulantes durante las últimas horas de la jornada.
Mantener una buena hidratación durante el día también puede ayudarnos a sentirnos mejor.
6. Aprende a desconectar
El descanso no empieza únicamente cuando nos metemos en la cama.
Reducir progresivamente el ritmo al final del día, evitar llevar las preocupaciones laborales al tiempo de descanso y dedicar unos minutos a actividades relajantes puede facilitar la transición hacia el sueño.
Descansar bien también es salud
Sentir algo más de cansancio durante el cambio de estación puede ser algo temporal mientras nuestro organismo se adapta a los nuevos horarios y condiciones.
Sin embargo, cuando el cansancio es persistente, muy intenso o afecta de forma significativa a nuestro día a día, conviene consultar con un profesional sanitario.
En MAS Prevención apostamos por la Promoción de la Salud en el Trabajo y por la creación de entornos que ayuden a las personas a cuidar su bienestar físico y emocional.
Porque descansar bien no solo nos ayuda a sentirnos mejor: también nos permite afrontar cada jornada con más atención, energía y bienestar.