Septiembre marca el regreso a la rutina, pero también el comienzo de una transición que muchas veces pasa desapercibida en las empresas: el cambio de estación.
Los días empiezan a acortarse, bajan progresivamente las temperaturas y regresan la lluvia y otras condiciones meteorológicas que pueden modificar los riesgos a los que están expuestos las personas trabajadoras.
Anticiparse es una parte fundamental de la prevención. Por eso, desde MAS Prevención repasamos algunos aspectos que conviene tener presentes con la llegada del otoño.
Tabla de contenidos
Menos horas de luz
A medida que avanza el otoño disponemos de menos horas de luz natural. Esto puede afectar especialmente a quienes realizan trabajos en exteriores, desplazamientos o tareas en zonas que requieren una buena visibilidad.
Es un buen momento para comprobar el estado de la iluminación de los centros y zonas de trabajo y revisar las medidas preventivas necesarias en aquellas actividades que se realizan con menor visibilidad.
Atención a la lluvia y las superficies resbaladizas
Con las primeras lluvias aumenta el riesgo de resbalones y caídas, tanto en exteriores como en accesos a los centros de trabajo.
Mantener las zonas de paso despejadas, prestar atención a la acumulación de agua, disponer de sistemas adecuados para evitar superficies deslizantes y señalizar aquellas zonas que puedan suponer un riesgo son medidas sencillas que pueden ayudar a prevenir accidentes.
Cambios de temperatura
Septiembre y los primeros meses del otoño pueden dejarnos grandes diferencias de temperatura entre unas horas del día y otras.
En puestos de trabajo al aire libre o expuestos a cambios térmicos es especialmente importante contar con ropa adecuada y adaptar, cuando sea necesario, la organización del trabajo a las condiciones ambientales.
En espacios interiores también es un buen momento para revisar los sistemas de climatización y ventilación antes de la llegada de temperaturas más bajas.
Desplazamientos más seguros
Lluvia, menor visibilidad y cambios en el estado de las carreteras pueden influir en los desplazamientos al trabajo y, especialmente, en aquellas personas que conducen durante su jornada laboral.
Revisar el estado del vehículo, adaptar la velocidad a las condiciones meteorológicas, aumentar la distancia de seguridad y evitar distracciones son medidas fundamentales para reducir los riesgos en carretera.
La seguridad vial laboral también forma parte de la prevención.
Anticiparse al otoño también es prevenir
Cada época del año trae consigo unas condiciones diferentes y la prevención debe ser capaz de adaptarse a ellas.
Septiembre puede ser un buen momento para revisar las condiciones de trabajo, detectar posibles necesidades y comprobar que las medidas preventivas siguen siendo adecuadas ante los cambios propios de los próximos meses.
En MAS Prevención ayudamos a las empresas a identificar, evaluar y prevenir los riesgos laborales para proteger la seguridad y la salud de sus personas trabajadoras.
Porque una buena prevención no empieza cuando aparece el riesgo: empieza anticipándonos a él.